- La centralita virtual del taller reparte las llamadas por idioma y motivo, con el 0 para hablar con una persona en cualquier momento.
- Suena primero en el comercial del cliente y después en cada persona conectada, 15 segundos cada una; luego el móvil del taller y el buzón.
- Quien atiende oye antes un resumen al oído y pulsa 1; la ventana tiene Coger, Rechazar, Buzón de voz y Espera.
- Con cola y tiempo máximo de espera, los picos se absorben sin contratar más personas para el teléfono.
- No hace falta cambiar de número: puedes desviar el tuyo o pedir uno nuevo desde el programa.
Una centralita virtual para un taller es un sistema de telefonía en la nube que recibe las llamadas de tu número de siempre y las reparte sin aparatos en la pared: un menú pregunta el motivo, la llamada suena primero en el ordenador de quien lleva a ese cliente y, si no lo coge, pasa al siguiente. Si nadie puede, va al móvil del taller y, como último recurso, al buzón. Ninguna llamada se queda sonando en el vacío.
La diferencia con una centralita genérica está en que la del taller sabe quién llama. Si el número está en tus fichas, la persona que va a atender ve el nombre, el coche y el presupuesto antes de descolgar. A continuación seguimos una llamada de principio a fin, botón a botón, y al final tienes una lista para diseñar tu menú sin que los clientes cuelguen a la segunda opción.
¿Qué es una centralita virtual y en qué se diferencia de la de toda la vida?
La centralita clásica es una caja con extensiones y teléfonos de sobremesa. Funciona, pero no sabe nada de tus clientes y cuando se estropea hay que llamar al técnico. Una centralita virtual hace lo mismo desde internet. La de un programa de gestión va un paso más allá, porque está conectada a las fichas y a los presupuestos.
| Centralita física | Centralita virtual genérica | Centralita dentro del programa del taller | |
|---|---|---|---|
| Dónde suena | Teléfonos de sobremesa | App o teléfono IP | En el ordenador del equipo, con el micrófono del puesto |
| Sabe quién llama | Solo el número | Nombre si está en su agenda | Nombre, vehículos y presupuestos abiertos |
| Reparto | Por extensión | Por grupos o secuencia | Primero al comercial de ese cliente, luego al resto |
| Fuera de horario | Contestador | Contestador o desvío | Asistente de voz que atiende y abre solicitudes |
| Qué queda escrito | Nada | Registro de llamadas | Resumen, compromisos y transcripción en la ficha |
Si en tu taller cogen el teléfono dos personas y casi siempre están en la oficina, una centralita genérica puede bastarte. La del programa compensa cuando el problema no es solo repartir llamadas, sino que quien las coge tenga contexto y que lo hablado no se pierda.
Sigue una llamada: del «pulse 1» al «pulse 1 para atender»
Martes, 10:20. Rubén Ortega llama al taller. Tiene su furgoneta dentro desde el viernes por un problema de embrague y quiere saber si estará para el jueves. Así recorre su llamada la centralita.
1. El idioma
Lo primero que oye es la bienvenida con la elección de idioma. El español va por defecto; quien prefiera otro de los configurados lo elige con una tecla y el programa lo guarda en su ficha para los siguientes avisos. El idioma lo decide el cliente, nunca se deduce por el acento o el apellido.
2. El motivo
Después, el menú por motivo. Un ejemplo de cuatro opciones que funciona: presupuesto nuevo, reparación en curso, garantía, pagos o facturas. Y el 0 para hablar con una persona en cualquier momento, sin esperar a que termine la locución. Rubén pulsa el 2.
3. Primero, su comercial
Como su número está en la ficha, la centralita sabe que su presupuesto lo lleva Elena. En la pantalla de Elena aparece la ventana de llamada entrante con el motivo y el nombre: «Reparación en curso · Rubén Ortega · presupuesto 2218». Antes de conectar, Elena oye un resumen al oído, el susurro, y pulsa 1 para aceptar. Si no pulsa, la llamada sigue su camino.
4. Luego, el resto del equipo
Elena está con un cliente en el mostrador y no la coge. A los 15 segundos la llamada salta a Iván, que está conectado al programa, y después a cada persona conectada, 15 segundos cada una. Quien tiene vacaciones o baja aprobadas ese día no recibe llamadas de la cola.
5. El móvil del taller y el buzón
Si nadie del programa la coge, la llamada va al móvil del taller. Si tampoco, al buzón de voz, donde Rubén puede dejar su recado. El recado se transcribe y queda como tarea para Elena. Esta vez no hizo falta: Iván la cogió al segundo tono, vio el presupuesto en pantalla y le dijo que la pieza llegaba el miércoles.
La llamada enganchada al presupuesto 2218, con quién la atendió, cuánto duró, un resumen de lo hablado y los compromisos («Iván confirma pieza el miércoles; avisar a Rubén cuando esté montada»). Elena lo ve en cuanto se libera, sin preguntar a nadie.
El orden lo decides tú: si el presupuesto nuevo (opción 1) lo debe coger el asistente de voz, que abre la solicitud con el teléfono y la necesidad del cliente; si la garantía va directa al jefe de taller; si los pagos suenan solo en administración.
¿Qué hacen los cuatro botones de la ventana de llamada?
Cuando una llamada entra, en el ordenador de quien la recibe aparece una ventana con cuatro botones. No hace falta móvil ni teléfono de sobremesa: se habla con el micrófono y los auriculares del puesto.
- Coger. Conecta la llamada. Ves la ficha del cliente a la vez que hablas.
- Rechazar. No la atiendes y pasa al siguiente de la cadena. Úsalo cuando estás con algo que no puedes dejar; el cliente no oye un corte, solo sigue esperando a que alguien conteste.
- Buzón de voz. Manda la llamada directamente al buzón del asistente. Tiene sentido cuando sabes que nadie va a poder atenderla en los próximos minutos y prefieres que el cliente deje el recado ya.
- Espera. Deja al cliente con música mientras buscas algo o consultas al mecánico. En la ventana ves cuánto tiempo lleva esperando y la lista de llamadas en espera, para que nadie se quede olvidado.
El detalle que más se agradece en el día a día es el resumen al oído. «Rubén Ortega, presupuesto 2218, pregunta si la furgoneta estará el jueves» son cuatro segundos que ahorran el «a ver, ¿me dice su nombre?» y el silencio mientras buscas la ficha.
¿Qué pasa cuando entran más llamadas de las que podéis coger?
Lunes a las nueve, viernes a la una. Todo taller tiene sus picos. En una línea normal, la segunda llamada da comunicando y la tercera ni eso. En la centralita, cuando todas las personas están ocupadas, el cliente entra en cola: oye un aviso de que va a ser atendido y espera con música, sin perder su turno.
Fijas un tiempo máximo de espera. Si se agota, la llamada pasa a donde tú digas: al asistente de voz, que atiende y deja la gestión hecha; a otro teléfono, o al contestador. La mayoría de talleres elige el asistente, porque convierte una espera en una solicitud abierta o una cita reservada, y el cliente no tiene que volver a llamar.
Esa es la diferencia de escala. Con una línea normal, atender el doble de llamadas exige el doble de personas pegadas al teléfono. Con la cola y el asistente detrás, el pico se absorbe sin contratar a nadie para el lunes por la mañana.
¿Tengo que cambiar de número de teléfono?
No. Hay dos formas de empezar:
- Desviar tu número actual al del programa cuando no lo coges, está ocupado o apagado. Configuración te da los códigos de desvío de tu operador. Es la forma de probar sin tocar nada.
- Conseguir un número nuevo desde el propio programa, según la disponibilidad del operador, y que todo entre directamente por la centralita.
Si tienes varias sedes, cada una tiene su número, su equipo, sus colas y sus datos. Una llamada a la sede norte no suena en el mostrador de la sede sur, y los clientes de una no aparecen mezclados con los de la otra.
Cómo diseñar el menú sin que el cliente cuelgue
Un menú mal hecho es peor que no tener menú. Antes de grabar el tuyo, repasa esta lista:
- Cuatro opciones como mucho. Más de cuatro y el cliente olvida la primera antes de oír la última.
- El 0 siempre disponible. Y dicho al principio. Quien quiere una persona no debería tener que escuchar todo el menú para conseguirla.
- Motivos que el cliente reconoce. «Reparación en curso» se entiende; «posventa» no. Usa las palabras con las que te llaman.
- La opción más frecuente, primero. Mira tus llamadas de un mes y ordena por volumen.
- Nada de publicidad en la bienvenida. El cliente llama por algo. Las ofertas, por otro canal.
- Revisa el orden de reparto cuando cambie el equipo. Si entra un comercial nuevo o alguien cambia de turno, la cadena tiene que reflejarlo.
- Llama tú mismo una vez al mes. Desde un móvil que no esté en las fichas, a distintas horas. Es la mejor auditoría que existe.
Una prueba sencilla: pide a alguien de fuera del taller que llame y te diga cuánto tardó en hablar con quien necesitaba. Si pasa del minuto, sobra alguna locución.
Menú, reparto y cola configurados desde el programa, con tu número de siempre.
Empieza: 3 meses por 1 €Lo que una centralita no arregla
Una centralita reparte llamadas; no crea tiempo donde no lo hay. Si en tu taller nunca hay nadie conectado al programa en horario de apertura, la cadena acabará siempre en el móvil del taller o en el buzón, y el problema de fondo seguirá ahí. En ese caso lo que necesitas es que el asistente de voz atienda por defecto, no un menú más elaborado.
Depende de internet. Si la conexión de la oficina cae, las llamadas no pueden sonar en los ordenadores; por eso el último eslabón es el móvil del taller y no otro puesto de la oficina. Conviene comprobar que ese móvil está realmente con alguien.
A algunos clientes los menús les irritan, sobre todo a los de toda la vida. El 0 y el reconocimiento por número suavizan mucho la experiencia, pero si tu clientela es muy de «quiero hablar con Paco», valora un menú de una sola pregunta o ninguno.
Y la centralita no negocia. Cuando la llamada la coge el asistente, da precios solo de tu tarifa y lo delicado (un descuento, una reclamación, un cliente molesto) pasa a una persona. Si el asistente detecta que alguien está enfadado, crea una tarea urgente para llamarle. Qué hace exactamente en cada caso lo tienes explicado en la página de IA para talleres.
Cómo saber si la centralita está funcionando
Tres cifras, una vez al mes:
- Llamadas que acabaron en el buzón. Si suben, falta gente conectada en ciertas franjas o la cadena está mal ordenada.
- Tiempo medio en cola. Si pasa del límite que fijaste con frecuencia, revisa los turnos de los picos.
- Llamadas atendidas por el comercial del cliente. Cuanto más alto, menos «le paso con mi compañera» y menos veces repite el cliente su historia.
Si quieres ver cómo encaja la centralita con el resto de canales, el artículo sobre atención omnicanal en el taller cuenta cómo una llamada, un WhatsApp y un email del mismo cliente acaban en la misma conversación. Y para lo que pasa cuando nadie coge, tienes la guía sobre llamadas perdidas en el taller.
Preguntas frecuentes
¿Qué necesito para tener una centralita virtual en el taller?
Un ordenador con micrófono y auriculares por puesto y conexión a internet. No hace falta comprar teléfonos ni instalar una caja: las llamadas suenan en el programa y se atienden desde el propio ordenador.
¿Puedo mantener mi número de teléfono de siempre?
Sí. Puedes desviar tu número actual al del programa cuando no contestas o comunica, con los códigos de desvío que te da Configuración, o pedir un número nuevo desde el propio programa según la disponibilidad del operador.
¿Qué pasa si todos los del taller están ocupados?
El cliente entra en una cola, oye un aviso y espera con música sin perder su turno. Si se agota el tiempo máximo que has fijado, la llamada pasa al asistente de voz, a otro teléfono o al contestador, según lo configures.
¿Cuántas opciones debería tener el menú telefónico de un taller?
Cuatro como mucho, ordenadas por volumen de llamadas, y el 0 para hablar con una persona anunciado al principio. Más opciones hacen que el cliente olvide las primeras y cuelgue antes de elegir.
¿La centralita graba las llamadas?
Las llamadas que atiende el asistente se graban y se conservan 30 días, y de todas queda en la ficha el resumen, los compromisos y la transcripción. El asistente avisa al cliente de que la llamada se transcribe.
¿Funciona con dos talleres o sedes?
Sí. Cada sede tiene su propio número, su equipo, sus colas y sus datos, y las llamadas de una no suenan en la otra ni se mezclan sus clientes.